opinión

La fatalidad siempre genera oportunidad

La fatalidad siempre genera oportunidad

ETIQUETAS:

De todos es sabido que venimos atravesando unos momentos muy duros debido al necesario confinamiento al que estamos sometidos por el dichoso virus Covid-19, que tanto daño está produciendo de índole humana, laboral, económica y social, entre otros. Esta situación nos ha generado, inevitablemente, una bajada del estado de ánimo junto con tristeza, ansiedad y una gran preocupación, porque siempre ha sido una evidencia, y ahora mucho más, que los humanos somos individuos muy, muy frágiles.

El confinamiento, sin duda, ha constituido una excepcional experiencia en nuestras vidas cotidiana, viéndonos aislado en nuestros domicilios durante un excesivo periodo de tiempo que nadie podía sospechar. Conscientes o no, hemos experimentado las numerosas capacidades que ofrecen nuestras casas, donde era posible vivir y convivir día tras día e incluso aprender y trabajar gracias a las nuevas tecnologías que han permitido realizar clases virtuales y trabajos online.

De lo cual, podemos extraer que la tecnología digital es clave para dar un paso hacia adelante, pero siempre hablando de una digitalización controlada y que tenga el bienestar y provecho social como principales objetivos, a diferencia de este otro proceso globalizador de las últimas décadas al que venimos asistiendo y que tanto perjudica en muchísimos casos.

La educación, la ciencia, la sanidad y la cultura tienen que ser analizados como pilares de nuestra sociedad y por ello deben ser rediseñados para adaptarse a estos nuevos retos que nos ha mostrado esta crisis provocada por el mencionado coronavirus. En esta transformación, las empresas de diseño y desarrollo de soluciones y experiencias digitales tienen que jugar un papel crucial, por ello en lo económico y empresarial la colaboración público-privada es más necesaria que nunca para que los objetivos se activen en el menor tiempo posible.

Conviene asimismo recordar que para que la sociedad aproveche las numerosas oportunidades de esta dolorosísima circunstancia, va a depender en gran medida de que haya personas emprendedoras y que la Administración no le entorpezca sus iniciativas con las consabidas prácticas administrativas decimonónicas.

La mal llamada ahora «nueva normalidad» se refiere, claro está, a una nueva situación que debemos acostumbrarnos y que con el tiempo se acabará convirtiendo en esa nueva «normalidad», pero para ello es necesario que las sociedad la asuma y la considere como una situación normal y habitual, es cuestión (como tantas cosas) de tiempo.

Por ello y concluyendo con el título de estas líneas, debemos considerar a esta fuerte crisis que venimos padeciendo como una sustancial oportunidad para nuestro desarrollo personal y colectivo.

Que saquemos provecho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *